negociando con los cauponis
Hace tiempo que el consejo no da ninguna coordenada por lo que la nave va planeando, sin ningún rumbo por las sombras de la galaxia, esquivando, malamente, las tormentas de meteoritos. La única preocupación del cerebro parlante y de la guardián del consejo, RALIP y de la Oficial de víveres, AILITO es la intendencia, por lo que emplean la mayor parte del tiempo negociando con los CAUPÔNIS con el fin de conseguir patas de VERRES, para dárselas a la tripulación como DAPS para celebrar el aniversario del advenimiento del nuevo consejo de ancianos después de la guerra interestelar y el derrocamiento de las fuerzas del mal capitaneadas por SALUM, LA GRAN ACEMILA. La tripulación acepta encantada los DAPS sin saber que están envenados, que cada DAPS les quita grados de libertad, y acabaran sumidos en el sopor total, sin voluntad, sin conocimiento.



